Juego heurístico, una convidación a la tranquilidad - crucifix.es

Te hacemos una iniciativa de juego que atraerá la atención de tus hijos

Seguramente has leído y escuchado varias ocasiones que no debemos entorpecer en el juego de los pequeños y de las pequeñas.

Que han de ser ellos y ellas quienes se encarguen de hacer, de examinar, de inventar mil y un juegos donde nosotras solo observamos unos pocos.

Suponemos en esa independencia, y la tenemos en cuenta básica en el avance del juego en la niñez. En verdad, ahora hablamos de las ventajas del juego heurístico en el blog.

Pero (siempre y en todo momento hay un pero, ¿verdad?) en ocasiones interpretamos ese “no entorpecer en el juego” como una convidación a no jugar.

Y no existe nada que un niño o una pequeña quiera mucho más que jugar con su madre y con su padre.

A través del juego conectan, manifiestan conmuevas que tenían bloqueadas, entienden el planeta que les circunda. Y es esencial que sus personas de referencia estén allí para acompañarles en ese desarrollo.

Pero en ocasiones nos cuesta.

Toda esa energía desbordante que tienen. Son puro fuego. Movimiento. Y frecuentemente nos cuesta acompañar tanta energía.

¿Y de qué forma tenemos la posibilidad de acompañar esa transición a un juego mucho más relajado? ¿De qué forma “bajar esa energía”, como mencionamos en el hogar?

Nosotras creamos mandalas.

Sacamos la caja, todas y cada una de las piezas bien ordenadas, y a hacer. Jamás van 2 iguales.

Y en un instante, el ámbito en el hogar cambia radicalmente. La energía baja. El juego es relajado.

¿Por qué razón mandalas?

Mandala significa “centro, círculo, anillo mágico”, en el idioma sagrado sánscrito. En varias etnias representan la unión y la integridad.

Jugar con ellos es una ocasión idónea para cultivar la meditación, para centrarnos en el aquí y el en este momento.

Prestar a los pequeños y a las pequeñas piezas sueltas con las que hacer les absorbe. Se concentran, se relajan, crean arte. Trabajan la paciencia, la coordinación, la imaginación, la psicomotricidad fina. Aun interiorizan la geometría, la simetría, el recuento.

Y observarle mientras que juega tan concentrado, observarle con los cinco sentidos, puede ser prácticamente una meditación para ti.

De ahí que, en el momento en que sacamos la caja de piezas sueltas, no nos encontramos interfiriendo en su juego. Hacemos una iniciativa de juego, que ellos y ellas tienen la posibilidad de o no admitir.

Puedes ofrecer llevar a cabo un mandala, y después tus hijos y tus hijas igual deciden hacer un ámbito, recrear alguna situación que tengan bloqueada, o transformar las piedras en personas y las hojas en viviendas.

Ahí radica la hermosura y la relevancia del juego heurístico. Que comienza de una manera, y acaba de otra completamente diferente. Que esas piezas son el día de hoy un juego y mañana otro absolutamente diferente.

¿Y si agregamos un espéculo?

Asimismo tenemos la posibilidad de complicar un tanto la cosa, y añadir un espéculo. Descubrirán que lo que crean está asimismo del otro lado del espéculo, que sus formas se duplican, que hacen medio mandala, y lo ven entero.

Es una manera muy hermosa de comprender conceptos complejos como la simetría, como “duplicar”, como “mitad”.

Hay espéculos pequeños, muy fáciles, y otros mucho más enormes, que dan mil opciones. Alguno de ellos transforma un juego en una exclusiva ocasión.

Y aparte de para hacer mandalas, el espéculo se puede usar entonces con la mesa de luz y la magia se multiplica. Y los descubrimientos y los aprendizajes asimismo se multiplican.

Pues si se concentran creando un mandala, piensa de qué manera tienen la posibilidad de perfeccionarse creando un mandala en la mesa de luz y con un espéculo que refleje lo que crea.

Es una iniciativa de juego muy completa.

¿Con qué elementos puedes hacer mandalas?

Grapat tiene una compilación de piezas sueltas que son una absoluta joya.

  • Panales amarillos
  • Setas cobrizos
  • Flores rosas
  • Huevos morados
  • Conos naranjas
  • Conos verdes
  • Gotas de agua
  • Fuego
  • Monedas azules

Asimismo podéis usar elementos de la naturaleza.

Un plan especial: salís a la naturaleza, dais un recorrido en familia, recolectáis bienes y, al llegar a casa, los utilizáis para jugar.

Igual el día de hoy aparece un mandala, y mañana esas piedras son monedas para un juego simbólico. O esos palos que habéis cogido se usa para llevar a cabo alguna construcción. ¿Y las hojas? Podéis mirarlas en la mesa de luz, a conocer si se ven del mismo modo.

Las opciones son infinitas.

Para los pequeños y las pequeñas todo es juego. Todo es estudio. Es una joya volver a descubrir el planeta mediante ellas, sus ojos, sus risas y su juego.

Por si las moscas no aparece el plan en familia en la naturaleza, contamos un montón de piezas sueltas que son pedacitos puros de naturaleza.

  • Rodajas de fruta seca
  • Ágatas de colores
  • Espirales de bambú
  • Conchas de mar
  • Semillas de anís
  • Fósiles

Contamos una última iniciativa para hacer formas que seguramente les encanta. Unas piedras de silicona translúcidas con las que jugar bien en el suelo, bien en la mesa de luz.

Y si precisas algo mucho más de inspiración, el libro Piezas sueltas de Priscilla Candela y Mercedes Herrán es un obsequio. Un indispensable. Se aprecia el trabajazo que hicieron con él, y da muchas ideas de juego heurístico.

¿Qué me afirmas? ¿Te animas a hacer un mandala en familia? Cuéntanos vuestra experiencia. Nos encantará conocerla.

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