Montessori y la vida práctica: ¿por qué razón precisan los pequeños estos ejercicios? - crucifix.es

Los ejercicios de vida práctica pertenecen a los 5 pilares del procedimiento Montessori y en ellos está la clave a fin de que nuestros hijos sean cada día mucho más independientes.

 

Dime si en algún momento te hiciste esta pregunta: «¿de qué forma conseguiré que el niño sea con la capacidad de valerse por sí solo?».

Reconozcamos que nos da lástima ‘despedirnos’ de nuestros bebés. Todos hemos sentido ese vértigo del paso del tiempo. Esa fotografía de hace uno o un par de años que se nos clava como una puñalada y pensamos: «¿dónde se encuentra mi bebé?».

Después, en frío, sabemos de que por suerte nuestro bebé creció, está aprendiendo a toda agilidad millones de cosas y nuestro mayor deseo es que llegue a ser un individuo sin dependencia. Con la capacidad de valerse por sí sola sin depender de absolutamente nadie.

No de nosotros.

 

 

Cuesta equilibrar esa balanza sensible, ¿verdad?

En un lado nuestro instinto de protección y en el otro, el deseo de que nuestros hijos sean independientes y seguros de sí mismos.

Nos encontramos seguras de que, en tu caso, asimismo acaba pesando mucho más este deseo y de ahí que el día de hoy deseamos decirte una cosa:

 

En tu casa, solo con los elementos mucho más rutinarios, puedes transformar los juegos de tus hijos en un entrenamiento para la independencia.

 

Nos lo afirma la pedagogía Montessori. Si utilizáramos los términos teóricos, te charlaríamos del área de vida práctica Montessori. Pero eso suena mucho más complejo de lo que es de todos modos.

Solo radica en que los pequeños vayan realizando las ocupaciones diarias de la vivienda. O que jueguen a llevarlo a cabo.

Barrer, pasar legumbres del bulto a un tarro, regar las plantas…

¿Lo destacado? Que van a llevarlo a cabo contentos pues no hay cosa que le agrade mucho más a un niño que imitar lo que hacemos los mayores.

Nos encontramos de suerte.

Mientras que nos imitan, aprenden habilidades de la vida real:

  • Ganan coordinación con sus manos.
  • Aprenden a concentrarse en lo que hacen.
  • Se marcan objetivos y en el momento en que los consiguen…
  • … tienen un inyección de autovaloración increíble.

 

Montessori y la vida practica

 

Claro que, no en todos los casos disponemos tiempo de llevar a cabo las tareas de casa al lado de ellos. Requerimos ir veloz, sin que nos entretengan.

Torre de aprendizaje 2 en 1 blanca

Las tareas familiares son los juegos preferidos de cualquier niño desde los 18 meses. Meterse con ellos en la cocina se encuentra dentro de las vivencias mucho más ricas y agobiantes por igual.

Con la torre de Estudio lo haremos mucho más seguro y entretenido.

¿De qué forma tenemos la posibilidad de trabajar este área de vida práctica en sus ratos de juego? Vamos a proponerte ciertas ideas:

 

Bandeja para la vida práctica: barrer a los grande 

Solo debes dibujar un cuadrado con cinta en una bandeja. Después, echar un pequeño puñado de legumbres y ofrecerle al niño un cepillo y un recogedor.

  • Primer propósito: ir barriendo las legumbres con la fuerza justa hasta meter todas y cada una en el cuadrado de cinta.
  • Segundo propósito: poner el recogedor recto al lado de la cita y agarrar todas y cada una de las legumbres.

Para ellos es un juego. Un reto. En el momento en que lo logren, su autovaloración medrará y habrán ganado mucha habilidad manual.

 

Montessori y la vida practica

 

Bandeja para la vida práctica: trasvase de garbanzos (o canicas)

Regresa a coger la bandeja y coloca dentro 2 cuencos, algún objeto que logren trasvasar y unas pinzas.

Este simple ejercicio es un reto y un ejercicio fabuloso para sus manos.

Tanto, que les planteará adversidades y es posible que debas insistir para que no desistan de poder su propósito.

Otra enseñanza mucho más.

Por el hecho de que no tenemos ganas que se rindan antes de tiempo en ningún campo de sus vidas, ¿verdad?

 

Montessori y la vida practica

 

Como ves, en un caso así, nosotras pusimos canicas en un cuenco y el juego consistía en ponerlas, de una en una, en el soporte de goma verde.

 

Bandeja para la vida práctica: mondar un huevo

Tan simple (y incitante) como eso.

Un día que vayas a echar huevo duro a la comida, deja que sean ellos quienes le quiten la cáscara.

Vas a ver como la iniciativa les emociona. Y el ejercicio de concentración y coordinación les va a ayudar a transformarse en esos pequeños independientes que deseas educar.

 

Montessori y vida practica

 

«Enséñame a llevarlo a cabo solo», María Montessori

 

Pero cuéntanos: ¿te cuesta recortar ese cordón umbilical imaginario? ¿Te preocupa la dependencia de tus hijos?

 

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