¿Por qué razón piensas que los pequeños precisan crear sus cobijos? - crucifix.es

Hay una aceptable razón por la que los pequeños, antes o después, crean sus espacios íntimos, con cualquier cosa que tengan a mano.


Haz memoria. Regresa a hasta tu niñez.

¿Hay por ahí alguna casa de lona, alguna tienda de campaña o algún cobijo de cartón en el que te encatara ocultarte para jugar?

Es muy posible que sí. Y no te sucedía solo a ti.

En nuestra niñez, casi todos hemos jugado a hacer nuestro espacio privado en casa.

Ese en el que nosotros poníamos las reglas, en el que nos sentíamos protegidos y experimentábamos la privacidad.

Y todo lo mencionado es más esencial de lo crees de cara al desarrollo de cualquier niño.

 

 

Como prácticamente todos los impulsos que lleven a los pequeños a empezar un juego nuevo, este interés común por construír sus cobijos con lo que tengan a mano responde a una necesidad y a un estudio.

 

“Crear casas no es un juego alguno. Es un impulso universal que está enraizado en la psique infantil y forma una parte del avance saludable de los pequeños”.

David Sobel, educador.

 

Sobel es el estudioso que mucho más ha profundizado en el análisis de este accionar que todos tuvimos de pequeños y en este momento observamos en nuestros hijos.

 

 

¿Por qué razón lo hicimos, la hacen y siempre y en todo momento lo van a hacer?

  • Precisan hacer su espacio misterio en el que presenciar la privacidad y estar consigo mismos, conociéndose sin que absolutamente nadie intervenga y tomando conciencia de de qué forma son.
  • Dentro se sienten seguros, protegidos y de ahí que tienen la posibilidad de mantenerse ahí a lo largo de largos periodos de tiempo, por minúsculo que sea el espacio.
  • En su cobijo contestan la verdad y de esta forma tienen la capacidad de asimilarla. Es un puro juego simbólico y de imitación. Si hubo una discusión en el hogar, si hay algo que no entienden… Los pequeños reproducen ese ámbito en su cobijo y lo asimilan.

 

“Es su crisálida privada”.

David Sobel.

 

 

Todo lo mencionado es lo que a ellos les impulsa a hacer sus cobijos. Pero, mientras que lo hacen, experimentan unos resultados consecutivos que son extraordiarios para su avance:

  • Desarrollan su imaginación y también imaginación, más que nada, si no les ofrecemos prácticamente nada hecho.
  • Aprenden a solucionar inconvenientes, a conseguir resoluciones y planear.
  • Ganan seguridad en sí mismos, autonomía y madurez.
  • Dejan libre el agobio que les genera aquello que no entienden, que les da temor o que les enfanda.
  • Consiguen habilidad y coordinación.

 

Gigi bloks

 

¿Qué puedes realizar tú para beneficiar este impulso natural?

Puedes dejar a su alcance cualquier material que les ayuda para crear, improvisar un tejado, sostener puertas…

Y ojo: cuánto mucho más desestructurado, mejor.

Un solo cojín puede ser una pared, un tejado, una puerta, una ventana que se abre, un sillón, una mesa de comedor…

 

 

Nos encontramos aquí para ofrecerte ideas, conque allí van varios materiales que andas observando en las fotografías y que les servirán de asistencia:

  • Lonas.
  • Gigi Bloks.
  • Trigonos.
  • Tipi.
  • Tabla curva.
  • Domo.

 

Y todo eso que tú ahora tienes en el hogar: sillas, mesas, cojines, sábanas, mantas, pinzas…

 

 

Sea como sea, los pequeños cobijos son para tus hijos un espacio en el que retirarse a estudiar.

Desaparecen, se evaden, están a sí mismos, adoptan sus reglas, crean su planeta, se enfrenan a temores y fracasos….

Ahí se sienten seguros para comenzar a comprenderlo todo, comenzando por sí solos.

 

Vale la pena ponérselo simple, ¿no te semeja?

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