Cómo aprender las tablas de multiplicar: 3 formas divertidas

Las tablas de multiplicar siempre han sido el coco de muchos estudiantes de primaria, que luchan por memorizarlas. Pero, ¿es posible memorizarlos de forma divertida?

Cuando un niño se enfrenta a una mesa pitagórica y tiene que memorizarlo, la mayoría de las veces requiere mucho esfuerzo. Aprende las tablas de multiplicar memorizados puede ser frustrante para los más pequeños y doloroso para los padres que tienen que escucharlos una y otra vez.
pero hay dioses ejercicios o maneras ingeniosas de hacer el tablas de multiplicar divertidas? Pues sí, existen varios trucos y trampas que te permiten asimilar fácilmente estos tan «odiados» patrones numéricos.
A continuación te indicamos algunos de ellos, para que elijas el que mejor se adapte a tus necesidades y puedas presentar a tus hijos a uno tabla de multiplicar para niñossencillo y rápido de aprender.

Cómo aprender las tablas de multiplicar de una manera sencilla

si no sabes como enseñar tablas de multiplicar sus hijos, aquí hay tres métodos divertidos que les permiten a los niños tener un enfoque más divertido de los números. Haz uno verificar usted mismo y pruebe uno de los siguientes trucos:

1. Las tablas de multiplicar cantadas

La música siempre ha sido una herramienta muy utilizada en las actividades educativas para los niños. Esto se debe a que las canciones y coros estimulan la mente haciéndola más receptiva. De esta forma las tablas de multiplicar se asocian a una tonada alegre especialmente diseñada, que queda más grabada en la memoria de un niño.
Este tipo de enfoque no solo es divertido para los más pequeños, sino que también lo es para los padres, que pueden tararear las tablas de multiplicar con sus hijos. Aprovechar el ritmo musical para facilitar el aprendizaje es una estrategia inteligente y eficaz.
Es una idea desarrollada por expertos pedagogos, padres a su vez, que han experimentado con la técnica, obteniendo resultados satisfactorios. En la práctica, cada tabla de multiplicar del 1 al 10 está asociada a una canción con rima, lo que permite que el niño aprenda rápidamente sin aburrirse.
Existen diferentes tipos de tablas de multiplicar cantadas y cada canción presenta diferentes historias, personajes y objetos, que combinados con la melodía estimulan el aprendizaje del niño. En la red hay muchos archivos de audio, tanto de pago como gratuitos, a menudo acompañados de divertidos videos.
Si quieres experimentar con la técnica de las tablas de multiplicar, echa un vistazo a los distintos tutoriales de YouTube.

2. Tablas de multiplicar en canciones infantiles

Hacer juegos con tablas de multiplicar hacerlos más fáciles de memorizar no es tan difícil. Otro método muy popular para aprender la tabla de multiplicar es insertar los números en una canción infantil.
El concepto es esencialmente muy similar al utilizado en las «mesas de canto», aunque en este caso no hay música sino solo versos que riman. Esta es una metodología de aprendizaje muy antigua, ya utilizada hace más de 40 años, si no más.


Y si ha resistido todo este tiempo y todavía se usa hoy en día, significa que es una solución «siempre verde» muy efectiva. A continuación presentamos como ejemplo, una canción infantil sobre la tabla de multiplicar del «3», escrita por la pedagoga Monica Bertacco, autora de varios libros educativos para niños:

Tres, seis, nueve,

Estoy blanco de terror.

Doce, quince, dieciocho,

Me escondo en el abrigo.

Veintiuno, veinticuatro, veintisiete,

Estoy acorralado.

Aquí está el treinta cerca de la salida,

¡Por fin la aventura ha terminado!

Intenta inspirarte en esta canción infantil (o busca otras en la red) y si tienes imaginación y creatividad, intenta inventar otras nuevas, siguiendo tus gustos y los de tu hijo.

3. La batalla naval de la tabla de multiplicar

Hay varios en el mercado juegos educativos para niños, como unos juegos para aprender a contar y familiarizarse con el mundo de los números. Sin embargo, muchas veces algunos juegos son voluminosos o pueden contener componentes que el niño podría perder o esparcir por la casa.
Claramente si no quieres armarte con una escoba o un aspiradora xiaomi para recopilar todo, le sugerimos que opte por un método de aprendizaje alternativo menos complejo y menos «dispersivo». ¿Recuerdas la querida y vieja «batalla naval» que tuvo lugar en la escuela entre camaradas armados con lápiz y papel?
Pues sí, este divertido y sencillo juego, aunque un poco anticuado, se puede transformar en un aliado perfecto para ejercitar la memoria con las tablas de multiplicar. Esta estrategia nos la sugiere Sara Garosi, docente y artista, firmemente convencida de que el juego es una herramienta indispensable en el aprendizaje.
Precisamente sobre el tema, el Prof. ha publicado un libro dirigido a profesores de primaria, titulado: «Aprendiendo a jugar con la tabla de multiplicar y la PDI», publicado por Erickson. Como te hemos adelantado, la tabla de multiplicar se puede transformar en un auténtico campo de batalla naval, en el que desafiarte y demostrar tus habilidades con los números.
El juego es muy simple, solo tome dos hojas de papel cuadriculado y en cada una de ellas, cree una cuadrícula cuadrada de 10 x 10. En la práctica, en la primera línea horizontal en la parte superior del cuadrado, debe ingresar la numeración del 1 al 10; se debe hacer el mismo trabajo en la primera línea vertical del cuadrado, de arriba hacia abajo.
Obtendrás así un campo de batalla compuesto por 100 casillas, de las cuales 81 están vacías. En esencia es una tabla de multiplicar para llenar. En este punto es necesario establecer el número de botes a insertar en cada mesa, por ejemplo 10 unidades cada uno.


Evidentemente también hay que decidir la composición de las flotas, teniendo en cuenta que uno de los 10 barcos debe ser el buque insignia (compuesto por un máximo de 4 plazas).
Para involucrar más al niño y atraerlo a participar, puedes construir con él botes de colores o dibujarlos directamente en las tablas de la parrilla. Como en la tradicional batalla naval, el objetivo final del juego es aniquilar a la flota enemiga, pero no a cañonazos, sino con números.
En esencia, el juego se juega con las cartas expuestas, es decir, los barcos opuestos son visibles para los dos jugadores, pero para dar un golpe, es necesario elegir el punto de cruce deseado de las coordenadas numeradas y adivinar el producto dado por la multiplicación de los dos factores
El juego se desarrolla por turnos, un jugador «llama» un par de coordenadas (por ejemplo, 3 x 9) y pronuncia el resultado equivalente (27), si el producto es correcto, puede escribirlo en la casilla del oponente correspondiente. Lógicamente, la vasija de arriba (o parte de ella) es destruida.
Si aciertas una vez, puedes continuar con otro par de coordenadas, de lo contrario tienes que pasarle el turno a tu oponente. Es un juego muy entretenido que estimula al niño a pensar en la multiplicación ya obtener el producto adecuado. ¡Solo conociendo los resultados correctos es posible hundir al enemigo!