Porque el juego es importante para el crecimiento de los niños

Para los más jóvenes, el entretenimiento es una parte fundamental de la vida, durante la cual aprenden a socializar, desarrollar su intelecto y crecer adecuadamente.

Antes de 1800 se creía que el juego era un simple motivo de entretenimiento, que se abandonaba en cuanto se llegaba a la edad adulta. Sin embargo, desde principios de 1900, muchos estudiosos han llegado a la conclusión de que el entretenimiento podría ser una forma de aprender sin estrés: una parte integral de la vida de un niño, que lo llevará a crecer de manera sana y equilibrada.

Un ejemplo podría ser el método propuesto por Maria Montessori, una de las pedagogas más importantes del siglo pasado, y fundadora del jardín de infancia La casa dei bambini, en el que todo está al alcance de los más pequeños, que tienen que arreglárselas solos. propia en un ambiente sano y tranquilo. El desarrollo de las habilidades motrices y cognitivas debe darse de forma natural, no forzada y estimulada de forma paulatina en función de la edad.

De hecho, en la escuela Montessori todo está en el suelo: la cama, los juegos y los niños pueden elegir de forma independiente qué hacer y qué llevar. También hay objetos de diferentes materiales y formas, para estimular su imaginación y creatividad. Aunque este es solo uno de los muchos métodos de enseñanza existentes, todos tienen una base teórica bien establecida en común: divertirse es aprender, y es necesario desarrollar las habilidades sociales, motrices y cognitivas de los más pequeños.

los tipos de juego

Gracias a numerosos estudios ha sido posible clasificar los juguetes según la edad de los niños: de cero a dos años, de tres a seis, de siete a once y así sucesivamente. En la primera fase se recomiendan las intuitivas, en las que se entrena la parte motriz y la coordinación.

Un ejemplo podrían ser los moldes: caracterizados por colores muy llamativos, para que los niños pequeños se acostumbren a distinguir los colores, hay que introducirlos en las ranuras correspondientes. Los Duplo, la serie de Lego para esta franja de edad, son muy similares y además permiten aumentar la propiocepción y la idea del espacio circundante gracias a la posibilidad de crear estructuras tridimensionales.

De los tres a los seis años, cuando la coordinación de los niños ya es más armoniosa, los expertos recomiendan proponer juegos creativos, para jugar en casa o al aire libre, para aumentar la sociabilidad con otros compañeros. Es el momento en el que se desarrolla la imaginación y se forja el carácter: jugar con los amigos, aprender el respeto y el trabajo en equipo es fundamental. Las series Lego Classic e Ideas son las más adecuadas, con las que no solo hay que imaginar construcciones en constante cambio, sino que los niños pueden divertirse con los personajes en miniatura de los sets.

La adolescencia y la fase que la precede son quizás los períodos más complejos del crecimiento de un niño: uno comienza a descubrir el mundo, lo que sucede fuera de su círculo, y existe un riesgo muy alto de encerrarse en sí mismo. El deporte y las actividades competitivas pasan a formar parte de sus vidas: ya no existe sólo la diversión, sino también el espíritu competitivo y el deseo de demostrar su valía. Los juegos de mesa, los retos de la bicicleta, los partidos de fútbol o baloncesto son situaciones en las que los niños se ponen a prueba, muchas veces sazonadas con estrés y frustración.

Sin embargo, los sujetos criados de forma equilibrada, que han sido estimulados desde temprana edad a través del aprendizaje lúdico, tendrán más posibilidades de afrontar las dificultades y llegar a la adolescencia con mayor autoestima.

La empresa Lego, conocida precisamente por sus productos aptos para todas las edades, ofrece numerosos kits para niños de siete a once años donde la creatividad y el sentido práctico son las consignas. La serie Creator puede ser un método excelente para enseñar la historia y los monumentos más famosos del mundo, como el Big Ben y el Palacio de Westminster, o para presentar las películas y series de televisión más bellas de la historia, aprendiendo a construir el decorado de la escenas más memorables.

La línea Technic, por otro lado, es para niños que quieren probar suerte en la construcción de automóviles y camiones a partir del motor central. Están indicados a partir de nueve años, a excepción de algunos modelos, y son perfectos para aquellos que muestran interés por los automóviles y su construcción. En el sitio web oficial y a través de los minoristas puedes encontrar numerosos Lego Technics vendidos en línea para elegir: uno de los más populares entre los usuarios jóvenes es el stunt racer, un vehículo de carreras motorizado con el que puedes divertirte compitiendo con el control remoto.

El papel de los padres en el crecimiento

Enviarlos a la escuela, al gimnasio y comprarles regalos durante las vacaciones no es suficiente para educar a un niño como es debido. Muy a menudo, debido a compromisos laborales continuos, no es posible pasar mucho tiempo con los niños: en estos casos, uno se ve obligado a dejarlos con los abuelos, o con las niñeras, que reemplazan por completo a la figura paterna.

Sin embargo, no debemos olvidar que no es tan importante el número de horas que pasemos en su compañía como la calidad de lo que propongamos y hagamos juntos. Jugar con tus hijos es esencial para su crecimiento: de esta manera podrán mirarte con otros ojos, no como una autoridad a la que obedecer solamente, sino como parte integral de su vida y momentos agradables.

La diversión no es solo entretenimiento, una forma de mantenerlos ocupados mientras tú te dedicas a otra cosa, es una oportunidad para compartir los mismos pensamientos, eliminar el estrés y traer a los adultos a un mundo que parecía estar en la memoria. Un niño que no recibe la atención correcta y natural de los padres o tutores enfrentará la vida con más incertidumbre que otros, ya que no se ha atendido la base segura en la que confiar durante la era de la exploración.

Según la teoría del apego del psicólogo John Bowlby, la personalidad de los pequeños puede cambiar radicalmente en función de la presencia o ausencia de la figura paterna. Durante los primeros ocho meses de vida es muy importante seguir a tus hijos y estar disponible durante las solicitudes de ayuda y protección, ya que este comportamiento desarrollará una mayor seguridad durante las exploraciones. De esta manera, de hecho, los niños tendrán la certeza de que hay alguien en quien pueden confiar en caso de peligro.